Mitos de la toxina botulínica que debes dejar de creer

¿Miedo a la toxina botulínica? Desmentimos los mitos más comunes sobre este tratamiento de rejuvenecimiento facial. ¡Infórmate con expertos!

5/8/20241 min leer

La toxina botulínica es, probablemente, el tratamiento estético más realizado en el mundo. Sin embargo, también es el que más dudas y miedos genera debido a la desinformación. Es hora de aclarar qué es verdad y qué es pura ficción.

Los mitos más comunes vs. La realidad

¿Por qué elegir este tratamiento?

La toxina botulínica no solo suaviza las arrugas de la frente, el entrecejo y las "patas de gallo", sino que también ayuda a educar los músculos faciales para evitar gestos demasiado bruscos que envejecen la piel.

Conclusión

El éxito de este tratamiento depende 100% de la pericia del profesional y de la calidad del producto. No le temas al cambio, témele a los lugares sin certificación médica.

Mito

"Te deja la cara congelada"

"Si dejas de usarla, las arrugas empeoran"

"Es solo para personas mayores"

"Es un relleno para los labios"

"Es doloroso"

Realidad

Aplicada por profesionales, el resultado es natural y permite expresar emociones perfectamente.

Al contrario, tu piel habrá descansado meses sin marcar la arruga, por lo que lucirá mejor que si nunca lo hubieras hecho.

Es un tratamiento preventivo para evitar que las líneas de expresión se conviertan en arrugas estáticas.

Falso. La toxina relaja músculos; no rellena ni aporta volumen. Para volumen se usa ácido hialurónico.

Se utilizan agujas extremadamente finas. La mayoría de los pacientes lo describen como una pequeña molestia tolerable.